¿Qué hace un Soldado después de la Guerra?
El trabajo duro y desinteresado que Julio César Sánchez García realiza hacia la población general, se ha visto reflejado desde que estaba en el Batallón Tenerife. Hoy sigue trabajando por los niños, jóvenes y adultos mayores que requieren de su apoyo y de las que están en su grupo de trabajo.
Julio César Sánchez García, desde hace 3 años se retiró del Ejército Nacional y desde aquel momento en el que inició su vida como veterano militar, creo una pequeña fundación que brinda apoyo necesario a los ciudadanos y niños de la capital huilense.
Actualmente cuenta con un grupo grande de jóvenes universitarios, de excombatientes que estuvieron en las ya extintas “FARC”, de recreacionistas y profesionales de la psicología, que hacen uso de sus facultades morales, sociales para apoyar brigadas y demás principalmente a los niños, adolescentes y adultos mayores.
Para Julio Cesar, el Ejército Nacional, fue su mayor apoyo y motivación para ayudarles a los demás; a pesar de ser un hombre que fue herido 2 veces en combate antes de que el gobierno de Colombia, firmara el acuerdo de paz. Sus padres, docentes, lo educaron siempre por el camino del bien y ayudando a aquellos que un día necesitaran de su apoyo.
Fueron 22 años siendo suboficial, llegó al rango de Sargento Primero de la institución castrense a la cual le profesa admiración y respeto.
Su paso por el Huila
Julio, estuvo durante 5 años en el departamento del Huila, y comenta que fue el lugar que más le enseño, aquel que comprendió y que hizo suyo. A él, lo flechó la biodiversidad del Huila, la fauna y la flora; todo eso fue algo por lo que luchó Sánchez en su etapa militar. Un enamorado completo de los ecosistemas de la región; como el desierto, el nevado, los ríos, las llanuras, las gigantescas montañas y bellos parques.
“Cada vez que tomo camino a Neiva, lo que más anhelo es ver El Cerro del Pacandé, ahí ya sé que estoy en mi Huila querida” un lugar que el manifiesta amar con todas sus fuerzas, porque fue allí donde dejo de empuñar un fusil siendo un señor Sargento Primero del Ejercito Nacional llegando a las comunidades del departamento con ayudas, brigadas de salud, abastecimientos de alimentación, útiles escolares y de aseo a niños de escasos recursos, entre otros elementos.
A Julio Cesar, le gusta su trabajo y lo hace con vocación y servicio, principio inculcado desde el seno de su hogar.
Es por ello que a su mente le llegan viejos recuerdos tales como llevarse la banda de la IX Brigada o la orquesta Tropical del Batallón Tenerife, a que les interpretaran bellas canciones a aquellos que aún creían que la guerra se ganaba con ráfagas de un fusil.
Gracias a esto, Julio Cesar Sánchez García luego de jubilarse con honores del Ejercito Nacional, decidió seguir ayudando a la comunidad, dando ese apoyo quienes muchas veces han sido ignorados por entidades públicas, pero que él hace desinteresadamente poniendo sus ojos a problemáticas y buscando una solución para todos.
El fin de la guerra
“Soy un total convencido de la que la guerra no se gana a bala, a plomo, lo digo yo que tengo esquirlas de artefactos explosivos que en su momento armaron por grupos al margen de la ley. Soy un convencido de que esta guerra se gana con educación, que las instituciones como la Policía Nacional, el Ejército Nacional, lleguen a todas las veredas, municipios a alfabetizar, enseñando el respeto, la cultura, pero sobre todo, ser unas instituciones de paz.” dijo Sánchez.
“Si yo tuviese el poder sobre todo Colombia, haría hasta lo imposible porque esta guerra no siga y que ya no existan grupos armados, le entregaría un instrumento musical y también útiles escolares a aquellos niños y adolescentes que hoy empuñan un arma que hace tanto daño, que construyan cultura para que le enseñen a otros que el camino, no es la guerra. Cuando casi muero, pensé en mis hijos, y ahora que sigo vivo, soy el hombre más feliz del mundo no solo porque los educo a mis pequeños, sino, que educo a todas las persona que requieran mi apoyo psicológico indicó Sánchez.
Hoy, en uso de buen retiro, deja un mensaje para todos aquellos que hoy son militares y reflexiona e indica que deben amar a su patria, que luchen fuertemente por no ser unas instituciones que protejan a los colombianos pero que sean instituciones de paz.
“No olviden que cuando un militar se retira o se jubila, nunca dejará de ser un soldado que siempre respetará y cuidará su patria. Y a todos los colombianos, le da las gracias por ese amor y respeto tan especial que siempre le brindaron en su servicio en el Ejército; al Huila que lo adopto como un hijo más, le da gracias por dejarlo entrar en los hogares, en los corazones de los ciudadanos y que jamás, dejará de ser un opita en su corazón.
