“Necesitamos incluirnos en el mercado de los cacaos especiales”
Delegación de Países Bajos llega al Huila. La visita está programada para este jueves y viernes. La organización internacional que promueve la producción sostenible de cacao, realizará un recorrido por Algeciras y Rivera, que hoy trabajan en iniciativas de producción de cacao orgánico. En el marco de la iniciativa, Franklin Díaz, secretario de la cadena productiva, nos cuenta cómo le fue en 2017 al sector.
Lucía Sánchez
Redacción Diario del Huila, Economía
El 2017 fue el año del cacao, la producción del Departamento presentó un crecimiento de 5% (alrededor de 240 toneladas) respecto a 2016 cuando fue de 4.159 toneladas. Por el Huila desfilaron visitantes internacionales cautivados por la calidad de la almendra, además de resaltarse el producto el pasado mes en el marco de la Semana de la Cocina Italiana en el Mundo, evento desarrollado en Bogotá, aseguró Franklin Díaz en entrevista con DIARIO DEL HUILA.
¿Cumplió el sector cacaotero con las metas de producción para 2017?
Las expectativas que tenía el sector cacaotero para este año se cumplieron, la producción presentó un crecimiento de 5% (alrededor de 240 toneladas) respecto a 2016 cuando fue de 4.159 toneladas.
A hoy, el precio de referencia de cacao está a $4.630 pesos neto el kilo, en el departamento al cacaotero producir un kilo le cuesta $3.803, si bien es cierto no están perdiendo, pero tampoco ganando lo que deberían. Lo positivo es que tiene un sobreprecio, al cacao origen Huila se le paga $5.400 kilo y asociaciones como la de Algeciras están vendiendo a $5.900 kilo. Nosotros queremos que todos los 3.200 productores o 21 asociaciones que hay legalmente constituidas ganen lo mismo, a esto le estamos apostando.
¿Y la productividad del Huila para este año?
En este momento la productividad está en 568 kilogramos por hectárea, teniendo en cuenta los cultivares que tenemos que son híbridos y la mayor parte son cacaos de más de 20 años, la producción no va llegar a más de 900 kilógramos por hectárea, queremos acercarnos a esa meta. Si lográramos que de las 7.316 hectáreas que tenemos en el Departamento aumenten al menos 100 kilos por hectárea, ampliaríamos perfectamente de 600 a 700 toneladas en producción, por lo que se piensa en hacer campañas de poda y renovar las plantaciones.
¿Cómo va el proceso de certificaciones para este reglón productivo?
Apostarle a la parte de calidad de la almendra ya es diferenciarla, para lo cual se requiere dejar de producir cacao de manera tradicional y enfocarnos en una producción más sostenible y amigable con el medio ambiente, para lo que implementamos una producción orgánica.
En esta transición de producción, viene la convergencia de varias instituciones como la CAM, La Cámara de Comercio de Neiva, el Centro Provincial La Siberia quienes nos han apoyado en la elaboración de un proyecto orgánico; ya hemos iniciado ese proceso, entregando insumos a los productores, realizando un seguimiento en sus cultivos con un ingeniero ambiental y un agrónomo de manera que se encarguen de hacer un protocolo para poder cumplir con todo lo que exige la entidad certificadora, porque vamos a certificar orgánicos para Europa y el Certificado UTZ un programa y una etiqueta para la agricultura sostenible.
Con el apoyo de la Oficina de Productividad y Competitividad del Huila, de la mano de la Secretaría de Agricultura y Secretaría Técnica, le están apostando a hacer las auditorias para seguir con el proceso de las fases del protocolo orgánico, vamos por la primera fase, si hacemos las cosas bien en un año podríamos tener la certificación y la UTZ para los productores. Necesitamos incluirnos en el mercado de los cacaos especiales que es un mercado pequeño que se acomoda a la producción departamental.
¿Qué viene es este proceso de certificación, cuáles son las tareas?
Lo que sigue en el proceso de certificación, es hacer las visitas de auditoria, ya hicimos una preauditoria en la cual se realizó un diagnóstico. Los resultados de esta última indican que estamos bien porque ya tenemos plano, el agricultor ha organizado la parte de los insumos, pero estamos fallando en que el productor además de cacao tiene otros cultivos en su finca, entonces cuando vamos a hablar de orgánico no solamente nos referimos a la almendra sino a toda la producción de la finca que tiene que entrar dentro del contexto armónico, ese es un paradigma que es difícil romper pero que si lo iniciamos seremos los primeros en hacerlo.
