‘Cartel’ de la hemofilia en Caquetá, involucra a hospital de Neiva
Estos nuevos procesos de Responsabilidad Fiscal fueron detectados por la Contraloría en Caquetá. El informe revela que las IPS sólo pudieron certificar la atención de un sólo paciente, por parte del Hospital Universitario de Neiva, al que le habrían formulado 270 ampollas del medicamento, por un valor total de $371.250.000 millones.
Mientras avanza un proceso penal contra el fiscal anticorrupción de Córdoba, Daniel Díaz, salpicado por el llamado ‘Cartel' de la hemofilia, la Contraloría General de la República, evidenció graves irregularidades en el pago relacionado con las enfermedades de hemofilia y de Von Willebrand, en el departamento del Caquetá.
La Gerencia Departamental Colegiada del ente de Control en el Caquetá, auditó los contratos suscritos por la Gobernación, con las empresas SUIPHAR DE COLOMBIA S.A. y DISTRIMEDICAL’S S.A.S., para el suministro del medicamento Factor VIII de alta pureza enriquecido con Factor de Von Willebrand.
De acuerdo a los hallazgos, los contratos se suscribieron por una suma de $7 mil 433 millones, pero con destino a la atención de cinco usuarios diagnosticados de hemofilia severa, dejando en evidencia que la Secretaría de Salud de Departamental del Caquetá, no verificó ni corroboró la veracidad de las historias clínicas aportadas por cada uno de los pacientes.
¿Hospital de Neiva?
En efecto, la secretaría de Salud Departamental, permitió el pago con base en documentos que no fueron emitidos por las IPS, tal y como lo pudieron certificar el Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo de Neiva, la Unidad Oncológica Sur Colombiana, el Hospital María Inmaculada de Florencia y los supuestos médicos tratantes.
Además, el equipo de la Gerencia Departamental de la Contraloría General en Caquetá, pudo establecer que los contratistas del entonces gobernador Víctor Isidro Ramírez Loaiza, hicieron entrega de medicamentos que no cumplían las especificaciones técnicas de aquellos contratados, es decir, se hizo entrega de otros medicamentos distintos a los cancelados.
Es así que en el caso del Huila y a pesar del volumen y la cuantía de la contratación, las IPS sólo pudieron certificar la supuesta atención de un sólo paciente, por parte del Hospital Universitario de Neiva, al que le habrían formulado durante el año 2014, 270 ampollas del medicamento, por un valor total de $371.250.000 millones.

Edificio Gobernación de Caquetá.
Para el ente de Control, el hallazgo fiscal es grave, teniendo en cuenta que la contratación para el suministro de este medicamento se habría realizado sin el cumplimiento de requisitos legales, toda vez que fue adjudicada por la Gobernación a dos contratistas de manera directa, argumentando que no existía pluralidad de oferentes por ser ellos los únicos proveedores.
Por lo tanto, el equipo fiscalizador de la Contraloría Departamental en el Caquetá, pudo establecer que sí existían en la región diferentes importadores y distribuidores del producto adquirido en el país, en este caso para los pacientes supuestamente que padecían de esa enfermedad.
Debido a este nuevo escándalo de corrupción, la Contraloría Departamental del Caquetá, ha llamado a responder por posible detrimento al ex gobernador, Víctor Isidro Ramírez Loaiza, y quien en consecuencia era el operador del gasto en calidad de representante legal del ente territorial. Asimismo será llamado el secretario de Salud de la época, Luis Eduardo Campo Castillo y los representantes legales de las empresas contratistas.
